¿Por qué comemos pozole el 15 de septiembre?
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Por: La Trigueña Septiembre 18, 2026
El pozole no nació con la Independencia, entonces ¿cómo terminó convirtiéndose en protagonista del Grito?
Cuando pensamos en la noche del 15 de septiembre, hay cosas que parecen inseparables de la celebración: las banderas, el sonido de las campanas, los fuegos artificiales y, por supuesto, una gran olla de pozole en medio de la mesa.
Pero hay algo curioso: el pozole ya existía muchos siglos antes del inicio de la Independencia de México.
Un platillo mucho más antiguo que México
Las raíces del pozole se remontan a la época prehispánica. Su nombre proviene del náhuatl pozolli y su ingrediente protagonista es el maíz cacahuazintle nixtamalizado, cuyos granos se abren durante la cocción hasta adquirir una apariencia similar a pequeñas flores.
Con el paso del tiempo, la receta se transformó. Después de la llegada de los españoles se incorporaron nuevos ingredientes, entre ellos la carne de cerdo, dando lugar a versiones más cercanas al pozole que conocemos actualmente.
Entonces, ¿qué tiene que ver con la Independencia?
En realidad, no existe un momento exacto en el que el pozole haya sido declarado “el platillo del 15 de septiembre”. Su relación con las fiestas patrias se construyó poco a poco.
Durante el siglo XIX, las celebraciones de la Independencia se convirtieron en grandes fiestas populares con música, reuniones, verbenas y comida. Al mismo tiempo, la gastronomía comenzó a ocupar un lugar importante como parte de la identidad mexicana.
Y el pozole tenía todo para formar parte de estas celebraciones: se prepara en grandes cantidades, se comparte y reúne a familias y amigos alrededor de una misma mesa.
Además, cada región desarrolló su propia versión. Existen pozoles blancos, rojos y verdes, además de recetas regionales con diferentes carnes, condimentos e incluso mariscos.
Una tradición que se comparte
Con los años, el pozole se volvió prácticamente inseparable de las fiestas patrias. Y quizá ahí esté la verdadera razón de su permanencia: no solamente sabe a México, también se come como celebramos en México: juntos.
Cada persona prepara su plato a su manera: cebolla, rábanos, lechuga, orégano, limón, chile… y, por supuesto, unas tostadas crujientes para acompañar.
Así que este 15 de septiembre, cuando escuches el “¡Viva México!” con un plato de pozole frente a ti, recuerda que no solo estás celebrando la Independencia.
También estás compartiendo una tradición mucho más antigua que México convirtió, generación tras generación, en parte de su fiesta.
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